Cada instrumento en su escala, convertida a /10 sin perder información
Una diana tiene niveles; una rúbrica, descriptores; una lista de cotejo, sí o no. Obligar a todas a nacer directamente como un número sobre diez tira la información que cada instrumento fue diseñado para capturar.
La LOMLOE exige instrumentos variados: rúbricas, listas de cotejo, portfolios, dianas, bases de orientación.
Panadero y Jonsson (2013): las rúbricas median el aprendizaje y la autorregulación cuando hacen visibles los criterios.
Jonsson y Svingby (2007): bien diseñadas, las rúbricas alcanzan fiabilidad y validez adecuadas.
Wiggins (1990): examinar el desempeño en tareas genuinas, no en formatos que lo distorsionan.
Cada instrumento en su escala; la conversión a /10 viene después, de forma transparente.
La rúbrica destaca porque hace transparentes los niveles de logro, y su valor está respaldado por la investigación (Panadero y Jonsson, 2013; Jonsson y Svingby, 2007). Todo ello enlaza con la evaluación auténtica de Wiggins (1990). Un ejemplo de esa riqueza es la rúbrica de un solo punto:
Una fórmula mixta en la que se emplea una lista de cotejo como base y se añaden dos columnas: una para detallar las evidencias de lo logrado y otra para indicar qué se debe hacer si todavía no se ha alcanzado el indicador.Materiales de evaluación formativa (EDUCARM)
En AppsDocentes cada instrumento califica en su propia escala —los niveles de una diana, los descriptores de una rúbrica, un máximo numérico propio— y la herramienta lo convierte a /10 de forma transparente. Se conserva la información formativa (qué nivel, qué descriptor) además de la cifra final. La escala deja de ser una camisa de fuerza.